04 · Memoria afectiva
Mabii y el hilo que dejó un espacio

Mabii comenzó un tapiz para reunir las pequeñas historias de Villa Bii: una taza, una canción, una puerta abierta bajo la lluvia.

Quiso recordar cada detalle. Mientras el taller dormía, ella seguía cosiendo para que ninguna ausencia pareciera un descuido.

En el centro quedó un cuadro vacío. Nadie recordaba qué debía ocuparlo y Mabii decidió cubrirlo con una escena inventada.

El parche falso tensó la tela hasta torcerla. Los hilos cercanos se soltaron y las memorias verdaderas comenzaron a deformarse.

Mabii retiró la escena y bordó un marco violeta alrededor del vacío. No lo ocultó ni permitió que se tragara el resto.

El tapiz quedó abierto a lo que aún no podía contarse. Mabii descubrió que cuidar la memoria también consiste en respetar sus silencios.